DELEK TULUM

Un hotel que nace del amor tomando como punto de partida la congruencia

Al sur de Cancún, en el corazón de la selva de la Riviera Maya, se encuentra Tulum, un increíble Pueblo Mágico caracterizado por una mezcla de espiritualidad y belleza natural.

Proyectando la misma magia que la del lugar en el que se encuentra y logrando una identidad muy original, surge el hotel Delek, parte del grupo Ahau Collection. El nombre surge del saludo tibetano Tashi Delek, que significa: que infinitas bendiciones estén en tu camino.

Su diseño rústico sigue los lineamientos de la geometría sagrada mientras que su decoración fusiona a la perfección los diferentes grupos étnicos de la república mexicana. Más de 15 comunidades indígenas trabajaron en darle un toque muy mexicano y colorido a cada habitación. Así, cada elemento es una pieza única que fue diseñada especialmente para Delek.

Detrás de cada detalle hay una historia que contar. Una de las más interesantes es la del origen del proyecto, el cual surgió de un profundo agradecimiento y amor por la fortuna de estar vivos. Y vida es lo que se respira en cada rincón. A cada paso, Delek tiene una sorpresa, un regalo, una experiencia inolvidable para tu visita.

Al llegar, un sendero de exuberante vegetación acompañado por el sonido del mar, te conducirá hasta tu habitación. Cada una de sus 21 cabañas te hará experimentar ese ambiente íntimo que caracteriza el destino, te mimetizarán con el entorno para sentir el auténtico Tulum, el de antes: rústico, único, mágico. Los espacios en la habitación son amplios, con techos muy altos de palma bordada y baños con amenidades orgánicas. Algunas cuentan con una gran bañera donde podrás cerrar tu día con un relajante baño con sales.

El hotel, la playa y el restaurante Tatewari están abiertos al público. Son pet friendly y human friendly, pues no discriminan a nadie. El restaurante mexicano prehispánico ofrece un menú sostenible basado en ingredientes locales, orgánicos y de temporada, cuando es posible, principalmente de la península de Yucatán. Te recomendamos probar la sopa de hongos y el aguachile de camarón en chiles tatemados.

En cada rincón se respira la congruencia, el respeto al medio ambiente y la honestidad con la que se manifiesta Delek. No encontrarás bolsas ni botellas plásticas, no hay popotes y la mayoría de sus productos son biodegradables. Por la noche, la iluminación es muy tenue con el fin de no alterar el entorno y no molestar a las tortugas que suelen visitar las orillas de las playas de la Riviera Maya para desovar. Delek busca en todo momento generar la menor huella en todos los sentidos. Su meta es sembrar consciencia. Por ello, el respeto a la naturaleza es una prioridad.

Han trabajado cuidando todos los detalles, desde los materiales con los que construyeron hasta los ingredientes de la comida que preparan. Toda la madera en Delek es local y certificada. Se procuró mantener un tipo de diseño y construcción artesanal logrando así la armonía del espacio con la naturaleza.

El mensaje que le dan a sus huéspedes es muy claro: trabajar juntos como humanidad para hacer una diferencia y ser de verdadero beneficio.

Son bienvenidos todos aquellos que quieran vivir esta experiencia, a ser parte de ella y no un espectador.

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